En la profesión muchas veces nos toca convivir con la derrota. Concursos que se pierden, trabajos que se esfuman en el aire, clientes que desaparecen sin dejar huella. Ante esas situaciones queda siempre la tranquilidad de saber que se hizo lo posible por conseguir el objetivo. Las derrotas bien asumidas son seguro aprendizaje, y eso, creo, lo experimentamos en estos días vibrantes en que los argentinos nos alegramos hasta el paroxismo y terminamos llorando de pie las mismas lágrimas de nuestro capitán.
Urbano de características suburbanas, un anillo que ocupa casi la totalidad de la manzana, encerrando un espacio interior que se propone como el corazón verde del conjunto. El proyecto busca potenciar las situaciones particulares del emplazamiento con especial atención al paisaje interior del jardín.
En el bosque y frente al campo de golf, se destaca el emplazamiento oblicuo de esta casa, subrayado por las líneas horizontales. Una materialidad natural y cálida, con especial atención en su inserción en el paisaje. Construida en steel frame, y atenta a la sustentabilidad, la casa se eleva liviana sobre el terreno.
50 casas que proponen un equilibrio entre el edificio y la vivienda particular, buscando las ventajas de ambas tipologías. La comodidad de un conjunto con servicios y el sentido de pertenencia de una casa propia. Un proyecto que apunta a establecer un modo de vida distinto y a convertirse en marca.